A veces los días se deslizan sin sentido, sin importar que es un día más de vida, y me muevo al ritmo, como programada…
Otras veces soy rara.
Normal... desquiciada.
Y no es de importancia que mi corazón ande a la velocidad de la luz, porque sus intensos miedos se reflejen sin un espejo. O que se me erice la piel cuando duele el sentimiento. O si me duermo, si despierto. O si no sé respirar, y me arranco de un lugar. O que los intereses de ayer, se confundan con los de hoy. O que matemáticas no es mi especialidad. Y que la melodía es mi mejor terapia. O que escribo de madrugada con la luz de mis ojos, a esa hora, cuando el insomnio tiene razón de ser. Y qué importa que me importe que mañana hay luna llena.
Y no es raro que nadie lea lo que escribo, o que nadie escuche lo que digo. No es raro sentarme a la mesa con los tuyos… tiene sentido cuando lo míos ya se han ido.
Es que quiero un poco de calor, para sentir…. Que aún vivo.
Yo sí te leo y siempre te escucho. Me gusta hacerlo. Me importa hacerlo. Me nace. Lo siento. Te siento.
ResponderEliminarMe gustó mucho lo que escribiste, salvo una cosa. Lo de los días sin sentido y el hecho de no sentirse "viva". Eso no me gustó y me gustaría darle más sentido a tus días...me gustaría hacerte sentir bien, viva, despierta, feliz... intentémoslo juntos. Te invito, Macarena Andrea Paz, a ser feliz. ¿Aceptas?
PD: "me muevo al ritmo, como programada…". Eso si que no, ah! Yo robot, yo robot!.
ola
ResponderEliminar:)
Creo que tienes razón.
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