domingo, 20 de febrero de 2011

Fui feliz.


Una luna gorda y brillante me despertó... ya estaba en Chile.
Y recordé que el Altiplano mató la asfixia cerebral. Entonces era yo, tranquila y feliz.

Ahora regreso a lo que no quiero, aunque despacio, y sin miedo.
Pero tanto quiero yo volver arriba, que me quedaría para siempre respirando en las alturas.

:)